5 de noviembre de 2013

Acertijo del miércoles




Pau nos ha enviado esta especie de acertijo.

Gracias.

Si sabéis la solución, escribidla en un comentario.

Retrato






Mi infancia son recuerdos de una tarde soleada
jugando en el parque con mis amigos
mientras comía un bocadillo y mis abuelos me hablaban.
(Iván)

Mi infancia son recuerdos de la playa con mi hermana
jugando sin parar y haciendo castillos nada más.
Disfrutando con mis primos por el campo,
corriendo y saltando sin parar.
(Víctor A.)

Mi infancia son recuerdos de despertar en domingo por la mañana,
de ir a la cama de mis padres con mi hermano,
de compartir momentos entrañables, de cosquillas y risas,
de desayunos de tostadas y leche en nuestra pequeña cocina.
(Pau)

Mi infancia son recuerdos de una caída endolorida,
a Menorca he viajado para disfrutar del verano.
(Sara)

Mi infancia son recuerdos de un trenecito
cuando disfrutaba con mi hermanito,
paseaba con mi tía y su perra Tundra,
con tanta negrura como la luna.
(Néstor)

Mi infancia son recuerdos de la torre de mis tíos,
donde me bañaba con mis padres y mi hermano,
y también paseábamos alrededor de aquel lugar.
(Samuel)

Mi infancia son recuerdos del nacimiento de mi hermana,
cuando le daba un muñeco, me lo tiraba,
cuando la iban a bañar, me echaba agua y me mojaba,
pero, en ese momento, mi ropa yo cambiaba.
(Clara)

Mi infancia son recuerdos de un parque con columpios
y de muchos viajes al lado de mi padre.
(Íker)

Mi infancia son recuerdos que me rondan la cabeza;
en un sitio raro me colocaron
al que, acostumbrado, me he quedado
y desde entonces no he faltado.
(Miguel)

Mi infancia son recuerdos de tardes en la playa con mi abuela;
mientras yo me bañaba, ella recogía conchas y almejas,
mas luego, por las tardes, hacíamos actividades con ellas.
(Víctor S.)

Mi infancia son recuerdos
de mil diversiones con mis padres
y también del nacimiento de mi hermano y de mi prima.
(Laura)

Mi infancia son recuerdos de un huerto claro donde madura la tomatera
y un corral donde la gallina cuida sus pollitos.
Mientras, mi abuelo me contaba historias del pueblo
y mi abuela me daba la merienda.
(Mario A.)

Mi infancia son recuerdos de un accidente de tráfico,
pues mi padre en el hospital estuvo mucho tiempo.
Le pregunté a mi madre cuándo iba a salir papá
y me respondió: "Cuando esté curado, tu papá saldrá".
(Mustafá)

Mi infancia son recuerdos del pueblo donde vivía,
cuando jugaba con mis amigos todos los días.
(Julián)

Mi infancia son recuerdos en la frontera de Francia,
corriendo por la plaza con mi amiga Ana.
(Bruno)

Mi infancia son recuerdos en un centro comercial de Lérida;
cuando me iban a comprar ropa,
yo me escondía debajo de las estanterías.
(Mario P.)

Mi infancia son recuerdos de las tardes de verano
con mi padre en el campo de Rimer.
(Víctor G.)

Mi infancia son recuerdos cantando frente a un karaoke
una mañana soleada con mis amigos y amigas.
(Romeral)

Mi infancia son recuerdos de un campo de mi abuelo
donde me lo pasaba muy bien montando a caballo y sobre el toro,
y donde nunca paraba de jugar con mis colegas.
(Makán)

Mi infancia son recuerdos de tardes divertidas
paseando en bici con mis compañeros,
bañándome en la piscina con mi amigo Carlos,
con pistolas de agua sin hacernos daño.
(David)

Mi infancia son recuerdos de un pueblo de doce casas
en medio de montañas umbrías que oscurecían las tardes de verano.
De juegos junto a un banco de piedra y un lavadero grande
donde las mujeres enjabonaban y aclaraban sábanas que luego tendían al aire.

Aires de una infancia lejana.
(Mª Jesús)

4 de noviembre de 2013

Greguerías






Mira esta entrada en el blog y escribe.  Greguerías.


Además, escribe una greguería con una letra del abecedario. 

La A es... (Miguel)

La B es... (Víctor A.)

Así sucesivamente. 


Cada uno presentará dos greguerías. Una sobre lo que quiera y otra sobre la letra que le haya correspondido.

Para el viernes de la semana próxima. 

Se comentará en clase.




Castañada



Nos han enviado esta fotografía de recuerdo.

Julia leyó un poema de Joan Margarit. Aunque no hay imagen de ese momento, hay que decir que lo hizo muy bien.

Lecturas para el primer trimestre






Os recuerdo que tenéis que traer los libros que habéis leído y los resúmenes de los mismos.

Libros

3 de noviembre de 2013

Mamy Blue





Los Pop Tops y su famosa "Mamy Blue" (1971)

Matemáticas



Por si quieres saber cosas de matemáticas.

http://www.librosmaravillosos.com/hombrecalculaba/pdf/El%20Hombre%20que%20Calculaba%20-%20Malba%20Tahan.pdf

Lengua y Literatura





Escultura



Qué es y dónde puede admirarse.

Leyendas de "Todos los santos"





Gustavo Adolfo Bécquer transcribió en su leyenda “El Monte de las ánimas” cada uno de los lacerantes latidos que sentirán al encontrarse solos la Noche de Difuntos en este monte de Soria frente a la ambición de ánimas de terribles monjes templarios e hidalgos:




La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes (al pensamiento) esta tradición que oí hace poco en Soria. (…)

 La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas. (…)

 Ese monte, que hoy llaman de las Ánimas, pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla; que así hubieran solos sabido defenderla como solos la conquistaron.

 Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres; los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos.

 Cundió la voz del reto, y nada fue parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres, los lobos a quienes se quiso exterminar tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.

 Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche. (…)